
Descubriéndonos a través de una es-cultura, construyendo y dando forma; detrás del espejo que refleja la imagen de dentro y se alimenta del doble, de mi otro yo; poniéndome en tu piel...
"Un encuentro de dos: Ojo a ojo, cara a cara.
Y cuando estés cerca, arrancaré tus ojos
y los colocaré en el lugar de los míos,
y tú arrancarás mis ojos
y los colocarás en el lugar de los tuyos,
entonces te miraré con tus ojos
y tú me mirarás con los míos".
A través de una máquina que ritualiza sus movimientos monótonos pero expresivos, que empuja la materia gris y le muestra su obsesión, sus perversiones envueltas en el papel de regalo.
Nos orientamos con los cuatro puntos cardinales a través del canto, danzando y danzando, con un poema y la historia espontánea narrada.
Un coro caótico y ordenado que suelta todo lo que se le viene a la boca y que desliza las ocurrencias del actor, luchando por ser crativo, descifrando todos los códigos que le imponen nuestras conservas culturales y que no nos podemos sacudir.
Sale de dentro y se aproxima al corazón del público expectante que atrapa nuestros sentimientos. Se contagia de lo emocional, disfruta de la acción y recuerda. Es un día de cierre, que deja la puerta entreabierta a todos los que queremos más y que damos más, que respiramos para quedarnos con todo el oxígeno y además nos encontramos con nosotros mismos, con la mujer y con el hombre que va modelándose: nuestra es-cultura.
Es el teatro espontáneo del Valle de Laciana. Un verdadero placer donde una respuesta provoca un sinfín de preguntas. Donde la UNED TEmociona.

