Como siempre, la incursión se produjo de manera improvisada. Gracias a Esperanza, mi maestra admirada (no le gustará que ponga lo de admirada, pero así es), que me impulsó a tomar la decisión de elaborar un poster donde estuviese reflejado una sutil referencia a nuestro trabajo como grupo de teatro espontáneo.
Allí mantuvo el tipo y atrajo la curiosidad de algunos de los asistentes.
Es otro pequeño avance en nuestro mundo de los pensamientos, sentimientos y actos; donde nuestra imagen representada por un pliego de 100X60 acompaña los comentarios que desencadena su estancia... y despierta encuentros, promesas, deseos, motivos y el amor que nos salva del mundo.
Ya, de regreso a casa, su peso tiene unas medidas diferentes son las dimensiones del conocimiento a través de la distancia, casi como el tele que une a aquellas personas que supieron vernos cuando se fijaban en él, mientras que los nuestros desde aquí les sonreían con un guiño de agradecimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario