24.8.09
23.8.09
Descubriendo Mi Música Interior
Supuso un esfuerzo muy gratificante para todos los miembros de la compañía. Es un colectivo con el que nunca habíamos tenido contacto y, estábamos deseosos de que llegase el momento.
Como siempre, la incertidumbre suponía un reto.
Conseguimos la interacción con los asistentes al acto, se dejaron llevar y nos dieron una gran muestra de confianza. Esta música forma parte de nuestro ser y nosotros somos parte de ella.
Gestos de incredulidad... pero al fin y al cabo, nos dejamos llevar por esa música interior que fluye y que se muestra tímidamente ante los demás.
Asomaron sentimientos como el miedo, la desconfianza, el amor... y sensaciones que erizaban el bello de los presentes. Entramos en conexión y confiamos, nos reímos. El buen humor fue la constante que acompañó la sesión.
Por fin surgió la historia contada que, como si de una máquina a base de engranajes se tratara, fundió al grupo en uno solo.
Creo que el momento final fue muy acogedor y dejó a todos los presentes con un buen sabor de boca... ¿A orujo mezclado con un fondo de café?
5.8.09
El cuerpo: la máscara del alma
Ahora nos miramos, nos exploramos, paramos a saludarnos, a tocarnos, a olernos, a curiosear sobre el personaje que vemos que ha adquirido el otro con el que me encuentro, nos mostramos como un personaje fantástico, imaginario, que siempre hemos deseado o temido ser, o que queremos mostrar porque siempre lo hemos mantenido oculto.
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